«Este es el amanecer histórico de un nuevo Oriente Próximo». Bañado por los aplausos del Parlamento israelí (Knéset) durante más de una hora, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha escenificado el éxito de la primera fase de su plan para Gaza tras la liberación de todos los rehenes vivos en manos de Hamás. «Israel, EE.UU. y las naciones de Oriente Medio pronto estarán más seguros», ha prometido.
«No es solo el final de una guerra, sino de una era del terror (…) nunca más y nunca olvidar los ataques del 7 de octubre «, ha subrayado Trump con entusiasmo, mientras era sucesivamente coreado por los miembros de la Knéset. Solo se ha producido una protesta durante sus declaraciones, protagonizada por dos diputados de extrema izquierda, Ofer Cassif y Aymen Odeh, quienes han sido rápidamente desalojados de la sala.
El mandatario, quien ha definido su personalidad como «basada en detener las guerras», también ha agradecido a su enviado para Oriente Medio, Steve Witkoff, y a su yerno y miembro del equipo mediador, Jared Kushner, por su «esfuerzo» para lograr un acuerdo de alto el fuego en Gaza. «No habría paz en Oriente Próximo si no fuera por Steve», ha destacado.


